Llámame pesado, pero desde que el otro chico se enfadó conmigo, no he vuelto a saber nada de él. Me gustaría saber dónde está, si está bien, si sigue rayado.
Hay veces que me dan ganas de abrazarlo, pero no puedo decírselo. Me llamaría acosador o raro e igualmente solo se quedaría en eso, en ganas porque la distancia no me lo permitiría.
Ya no espero un mensaje suyo, porque sé que no me va a escribir. Le puede escribir a cualquiera pero a mi no.
No hay comentarios:
Publicar un comentario