lunes, 28 de enero de 2019

Necesito...

Necesito un abrazo. Hay días, o casi todos, en los que necesito un abrazo. Dámelo, aunque me quiera chafar de ti porque me dé vergüenza, retenme, aprietame más fuerte y sigue abrazandome hasta que me rinda y por favor, aprieta mi cabeza contra tu pecho para poder oír como late tu corazón. Dicen que si oyes un corazón latir, nos sentimos más seguros porque nos hace recordar esa seguridad que había cuando aún estábamos en el vientre de nuestras madres oyendo el suyo. Quiero ese cálido abrazo, lo necesito.

No hay comentarios:

Publicar un comentario