Tengo ganas de verle este viernes que viene, pero al mismo tiempo no sabría ni como mirarlo a la cara. Él ya no se fía de mi y lo comprendo. No soy estúpido, soy gilipollas.
Siempre me pasa, cuando me voy a la cama me pongo a llorar, siempre es en ese momento en el que me voy a dormir cuando me pasa. Lloro por cosas malas, lloro por cosas que nunca he tenido y que me gustaría tener, porque me esfuerzo en tenerlas y no lo consigo.
Creo que aún ni siquiera me ha perdonado, aunque diga que si. Creo, y estoy casi convencido, de que me he convertido en una persona super tóxica sin quererlo y me atormenta demasiado como para ello.
No hay comentarios:
Publicar un comentario